Guerra total había ya entre liberales y conservadores aquel año de 1858. Y era guerra a muerte: ninguno de los dos bandos daba ni pedía cuartel. Las pasiones estaban exacerbadas en unos y otros: los conservadores eran fanáticos de una religión, lo cual es muy malo; los liberales eran fanáticos de una idea, lo cual quizás es peor.
Armando Fuentes Aguirre, "Catón". Nació y vive en Saltillo, Coahuila. Licenciado en Derecho; licenciado en Letras Españolas. Maestro universitario; humorista y humanista. Sus artículos periodísticos se leen en más de un centenar de publicaciones en el País y en el extranjero. Dicta conferencias sobre temas de política, historia y filosofía. Desde 1978 es cronista de la Ciudad de Saltillo. Su mayor orgullo es ser padre de cuatro hijos y abuelo de 13 nietos.