De niño yo iba a Monterrey y me quedaba alelado viendo los anuncios de neón en aquellos edificios que a mí me parecían rascacielos. Saltillo era entonces una ciudad plana hecha de adobe y uno que otro ladrillo. (Ahora es una ciudad plana hecha de block y uno que otro ladrillo). En Monterrey, en cambio, había edificios hasta de diez pisos. Yo me sentía en Nueva York.
Armando Fuentes Aguirre, "Catón". Nació y vive en Saltillo, Coahuila. Licenciado en Derecho; licenciado en Letras Españolas. Maestro universitario; humorista y humanista. Sus artículos periodísticos se leen en más de un centenar de publicaciones en el País y en el extranjero. Dicta conferencias sobre temas de política, historia y filosofía. Desde 1978 es cronista de la Ciudad de Saltillo. Su mayor orgullo es ser padre de cuatro hijos y abuelo de 13 nietos.
LEE SU TEXTO AQUÍ DIARIAMENTE