Cuando se enfrenta una crisis siempre se sufre, pero entonces brillan más claros los motivos para regresar a los orígenes, a redescubrir quiénes somos en realidad, con quién disfrutamos estar y volver a valorar el primer hogar, la familia y los verdaderos amigos; igual sucede a la mesa, pues siempre será grato regresar con los pioneros.